¿Cómo conectar a los ciudadanos con el patrimonio natural e histórico cultural de la región, poniendo en valor cursos y cuerpos de agua?

¿Son posibles nuevos modelos de negocios que compatibilicen la actividad forestal con la explotación de PFNM (Productos Forestales No Maderables), la restauración y actividad dendroenergética?

¿Cómo ampliar la disponibilidad de energías renovables y de la eficiencia energética resolviendo brechas de acceso y contaminación?

¿Podemos generar nuevos y mejores productos y servicios que promuevan la vida saludable?

Áreas de innovación

  • Valor del patrimonio natural e histórico-cultural
  • Conexión ciudadana con ríos, bosques y fuentes de agua
  • Vida Saludable
  • Eficiencia energética y energías renovables
  • Desarrollo Local con participación ciudadana

 Antecedentes

 La región se caracteriza por su identidad ligada a los ríos y cuerpos de agua, así como al vasto patrimonio histórico cultural, que da cuenta una larga y rica interacción y convivencia entre pueblos originarios y colonos. De igual modo el bosque templado y la selva valdiviana, se combinan con actividades de turismo, forestales y alimentarias, que  generan complementariedades y contradicciones que son áreas naturales para la innovación y fortalecimiento de la identidad.

Fue en torno a éstos elementos que los participantes problematizaron buscando diseñar preguntas movilizadoras de desafíos de innovación social para la región. La necesidad de reconectar a los ciudadanos con el patrimonio  histórico cultural y natural, especialmente los cuerpos y cursos de aguas, ya que se asume que muchas veces se vive de espaldas a éstos y no se integran a las actividades cotidianas de ocio, transporte o actividades económicas.

De igual modo, la necesidad de compatibilizar actividades forestales con nuevos modelos de negocio que pongan en valor los productos forestales no maderables (hierbas, frutos, hongos, arbustos, hojas), beneficiando a las comunidades locales, aparece como un interés relevantes de diversos actores regionales.

Los estilos de vida saludable se relacionan con un conjunto de atributos que la región ofrece a sus habitantes y a quienes la visitan. Por ello se observa en esa tendencia un espacio de posibilidades que pueden ser abordadas de forma creativa e innovadora.

Finalmente, la necesidad de dar sustentabilidad ambiental al mejoramiento progresivo de la calidad de vida, demanda a juicio de los participantes ampliar la disponibilidad de energías renovables en las diversas actividades regionales, así como masificar la eficiencia energética disminuyendo la contaminación atmosférica.

La innovación social en tanto actividad humana basada en prácticas culturales, puede hacer emerger nuevos procesos, sistemas u organizaciones, que mejoren el desarrollo humano de manera sustentable en la región, fortaleciendo la identidad de sus habitantes y territorios.

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